miércoles, 27 de julio de 2011

Crónica de: FIB 2011 (Sábado 16)

Penúltimo día de conciertos y el cansancio empezaba a notarse, pero eso no se reflejó en el hecho de que ese día tocaba uno de los cabezísimos de cartel: Arctic Monkeys. Sábado, 18:00 horas, allí estábamos al abrir las puertas en segunda fila, con un programa de 4 conciertos hasta los Arctic, que eran los de McEnroe, Tame Impala, Lori Meyers y Mumford & Sons.

McEnroe. A pleno sol salían los McEnroe en el Escenario Maravillas, con un público poco entregado por ser escaso y el poco que había estar allí por los monos del ártico. Aún así, eso de ver el escenario tan cerca y tener a tu lado unos amigos de este grupo muy animados hace mucho, así que el concierto no me disgustó. Los Veranos, Tormentas y Los Valientes fueron los temas cumbre, que no estuvieron nada mal.


Tame Impala. Fueron toda una sorpresa para mí, ya que no los había escuchado mucho antes y lo poco que había oído no me había llamado mucho la atención, pero salieron al escenario, jovencísimos por cierto, y empezaron a tocar un rock psicodélico que al principio escuchaba de pasada y, poco a poco, iba enganchándome, sin poder evitar moverme, fijarme en un bajista entregadísimo y, en general, en un grupo muy compacto, simple, pero que sonaba genial. Los australianos hicieron que pasara un rato estupendo, entregándome a su música, sintiéndola y con ganas de bajármelos al ipod cuando regresara a casa.


Lori Meyers. 21:30, el Escenario Maravillas empezaba a llenarse, también estaba comenzando a anochecer, la atmósfera perfecta para que saliera a escena un Noni entregadísimo, al igual que todo el grupo, tocando Nuevos Tiempos. Nunca me gustaron demasiado sus canciones, pero es indudable que su directo es muy bueno, te diviertes, bailas, saltas, hay mucha interacción con el público, debido a su salero granadino. De su álbum Cronolanea tocaron Luciérnagas y mariposas, Luces de neón y Alta Fidelidad, canción con la que terminaron el concierto, después de A-ha han vuelto? y Mi realidad.

 

Mumford & Sons. El Escenario Maravillas ya estaba a reventar y en las primeras filas se notaba. Era de noche, pero hacía más calor, tu espacio vital se convertía en menos de un cuadrante y prácticamente estabas calado, una mezcla entre sudor y el agua que los guardias de al otro lado de la valla iban sacando hacia el público y siempre te tiraban encima. Cuando los británicos salieron al escenario y cantaron las primeras líneas de Sigh No More, el público comenzó a empujar hacia delante y cuando a continuación tocaron su éxito Little Lion Man, la masa de gente terminó por enloquecer. A pesar del estado en el que tuve que ver el concierto, disfruté mucho sus temas White Blank Page, Timshel, Roll Away Your Stone, Thiste and Weeds y un final muy acertado con The Cave. Me faltó Feel The Tide, Winter Winds y Awake My Soul, pero el show fue muy intenso, los hijos de Mumford estuvieron muy entregados, sobre todo el contrabajo, aunque se me quedó un sabor agridulce por no haber podido disfrutarlo al 100% debido a que no podía respirar bien.


Arctic Monkeys. Finalmente, era el turno de los monos del ártico. El momento que muchos de los que allí nos encontrábamos estábamos esperando. Alex Turner salió al escenario con una sonrisa, simpático, chulo como él solo, desafiante, entonando las primeras notas de Library Pictures. La idea de comenzar el concierto con un tema no muy conocido de su nuevo álbum Suck It and See puede ser arriesgada, pero me pareció un inicio lleno de energía, que activó de inmediato al público. Lo negativo del asunto es que era imposible estar en las primeras filas, porque te aplastaban, resultaba difícil respirar, así que a mitad del concierto me vi en la obligación de salirme a un lateral y verlo desde un poco más lejos, pero con más tranquilidad. Segundo tema: Brainstorm, y después continuaron con Favourite Worst Nightmare, con This Hous Is a Circus. Luego recurrieron a su primer álbum con Still Take You Home y siguieron con Don't Sit Down Cause I've Moved Your Chair, tema nuevo que funcionó muy bien en directo. De Humbug sólo tocaron Pretty Visitors y Crying Lightning, temas que no podían faltar, pero se dejó olvidados My Propeller, Potion Approaching, Dangerous Animals y Dance Little Liar. Teddy Picker emocionó bastante, al igual que Do Me A Favour y If You Were There, Beware, del mismo álbum. Destacables Brick By Brick y The Hellcat Spangled Shalalala, del nuevo álbum. Cerró el concierto con When The Sun Goes Down y volvieron a salir tras una aclamación masiva para finalizar con Suck It And See, Fluorescent Adolescent y 505, un final memorable. Evidentemente faltaron muchas canciones, pero el público quedó satisfecho y yo me fui con la idea de un nuevo disco no tan malo como pensaba.



Tuvimos que volver al camping tras un concierto agotador y para cambiarnos de ropa, pues estaba calada, así que me fui con la pena de no ver a Primal Scream y con el sabor amargo de no haber podido ver a Bombay Bicycle Club y Beirut, pero con la buena sensación de una jornada inolvidable. Quiero destacar la buena organización del FIB, en cuanto a la actitud de los guardias frente a las primeras filas, ya que si te veías muy agobiado te sacaban de ahí, te daban agua y estaban muy atentos por si había alguien molestando.

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